En un mundo donde la alimentación juega un papel crucial en nuestra salud y bienestar, entender cómo los alimentos afectan nuestro cuerpo es más importante que nunca. Aquí es donde entra la bromatología, una disciplina científica que estudia los alimentos desde diferentes perspectivas: su composición, calidad, seguridad y los efectos que tienen en la salud humana.
En este blog, exploraremos qué es la bromatología, cómo nos ayuda a tomar decisiones informadas sobre lo que comemos y qué beneficios tiene para la salud pública, la industria alimentaria y nuestra vida diaria. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo este campo contribuye a mejorar nuestra relación con la comida y a garantizar que nuestros alimentos sean seguros y nutritivos!
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Índice de contenidos
¿Qué es la bromatología según la OMS?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la bromatología es la ciencia que estudia los alimentos en cuanto a su composición, valor nutritivo, seguridad y calidad. Esta disciplina también se ocupa de la evaluación de riesgos alimentarios y de asegurar que los alimentos que consumimos sean seguros, saludables y aptos para el consumo humano.
La OMS destaca la importancia de la bromatología para prevenir enfermedades alimentarias y garantizar que los alimentos cumplan con los estándares de calidad nutricional y sanitaria. Esta área del conocimiento ayuda a comprender cómo los factores como la producción, procesamiento, almacenamiento y distribución de los alimentos pueden afectar nuestra salud.
Objetivo de la bromatología
La bromatología tiene como objetivo final llevar a cabo un análisis detallado de la composición de los alimentos para garantizar su calidad y la seguridad de quien los consume. Además, también encuentra nuevas maneras de elaborarlos cada vez de forma más segura, así como la forma más adecuada para almacenarlos y preservarlos.
Un bromatólogo, pues, tiene como objetivo final que el producto alimenticio goce de la mayor calidad. Este trabajo conlleva una serie de beneficios para los consumidores y la sociedad en general.
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¿Qué actividades realiza un bromatólogo?
Beneficios de la bromatología
Estudiar la ciencia de los alimentos puede reportar una gran serie de beneficios. Tal y como dice la famosa frase: “somos lo que comemos”. Es por eso por lo que consumir alimentos de mala calidad puede traer consigo una serie de problemas de salud, mientras que centrarse en el consumo de alimentos saludables, por el contrario, puede mejorar nuestro estado.
Así, los tres principales beneficios que tiene estudiar la composición de los alimentos son:
Mejora la calidad de los alimentos
Al comprender mejor cómo se elabora la comida y todos los procesos que se llevan a cabo, también pueden detectarse los posibles fallos. Una vez se han determinado los puntos flacos del proceso de elaboración, podemos empezar a trabajar en la mejora de los mismos.
Mejora de la salud pública
La reducción de productos químicos y el consumo responsable de alimentos ayuda a mejorar la salud pública. Concienciar a la población de los beneficios o los inconvenientes de cierto tipo de alimentos ayuda a guiarles en materia de salud. Esta decisión conlleva una reducción de la tasa de obesidad y sobrepeso, de enfermedades cardiovasculares y patologías relacionadas con un mal consumo alimenticio.
Mayor conciencia sobre lo que se consume
Al conocer de qué están formados nuestros alimentos de consumo diario, podemos tomar una decisión acertada sobre su consumo. En este sentido, nos ayudará a escoger opciones más saludables y podremos saber a ciencia cierta qué es lo que entra en nuestro cuerpo.
Diferencia entre un bromatólogo y un técnico de calidad alimentaria
Aunque ambos profesionales trabajan en el ámbito de los alimentos, existen diferencias clave entre la bromatología y el control de calidad alimentaria.
El técnico en calidad alimentaria se encarga de supervisar procesos como el embalaje, envasado y etiquetado de los productos, garantizando que cumplan con los estándares de seguridad e higiene. Además, planifica la logística en empresas del sector alimentario, asegurando que los productos lleguen en óptimas condiciones al consumidor.
Por otro lado, el bromatólogo se dedica exclusivamente al estudio de los alimentos, analizando su composición, propiedades y valor nutricional, más que a los procesos de producción o control de calidad.
Mientras que el bromatólogo investiga y evalúa los alimentos, el técnico en calidad alimentaria supervisa su preparación y cumplimiento de normativas. Ambos desempeñan roles complementarios en la industria alimentaria.