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Si la cuarentena, la pereza o los malos hábitos te han convertido en una persona sedentaria y quieres cambiarlo, quédate. Hoy en Escuela ELBS Latinoamérica analizamos cómo podemos pasar de tener una vida sedentaria a una vida activa. Recuerda que en nuestro centro podrás encontrar formación especializada en el ámbito deportivo. Por ejemplo, fórmate con nuestra Maestría Internacional en Coaching Deportivo.

¿Cómo es una persona sedentaria?

Ya sea por tu trabajo, el confinamiento, la pereza o una rutina inquebrantable, si crees que eres una persona sedentaria, hoy te contamos cómo dejar de serlo. Sin embargo, es posible que no tengas muy claro cómo sentirte identificado con esta descripción.

Una persona sedentaria es una persona que lleva una vida inactiva o muy pausada y que pasa mucho tiempo acostado o sentado, sin practicar deporte o mover su cuerpo. Se podría considerar que una persona sedentaria no se ejercita a diario un mínimo de 30 minutos o no hace 3 días a la semana de ejercicio.

¿Qué riesgos tiene la vida sedentaria?

El sedentarismo comporta una serie de consecuencias negativas para la salud. Dicho de otra forma, una persona sedentaria tiene más riesgo de sufrir más enfermedades que una persona activa, solo por el simple hecho de ser sedentario. Así, una vida sedentaria tiene, por ejemplo, algunas consecuencias como:

  • Mayor posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. El poco movimiento hace que empeoren los niveles de salud del corazón y de la circulación sanguínea.
  • Posibilidades de padecer sobrepeso y obesidad. Al tener un bajo gasto calórico, la energía se acumula en forma de grasa, aumentando también el riesgo de sufrir diabetes tipo 2.
  • Fragilidad ósea.
  • Disminución de masa muscular por falta de movimiento y tonificación.

Pasar de ser una persona sedentaria a una activa: paso a paso

Si consideras que pasas demasiado tiempo sentado o inactivo y quieres poner remedio a esta situación, toma nota de estos consejos sencillos.

1-. Convierte tus horas libres en horas activas. Si tienes un trabajo sedentario, debes saber que solo dispones de un tercio de tu tiempo (el otro tercio lo dormimos) para ejercitarte. Puedes aprovechar estas horas para moverte, hacer las compras caminando, practicar ejercicio o limpiar tu hogar. Mantente activo el máximo tiempo posible.

2-. No uses transporte motorizado. No, el patinete tampoco cuenta. Apuesta por moverte andando o en bicicleta. Ahorrarás en combustible o energía y ganarás en salud y vida activa.

3-. Busca una disciplina que te motive. No todos estamos hechos para salir a correr o ir al gym. Sin embargo, ¿quién dijo que sólo eran válidas estas opciones? Tienes deportes de equipo (basket, fútbol, hockey…) o disciplinas más calmadas como Pilates o yoga. Todo es válido mientras sea para mover tu cuerpo.

4-. Empieza hoy y ahora. No te permitas “un día más”. El deporte es vida y es salud en casi todas las ocasiones. Cuanto más pronto descubras todos los beneficios físicos y mentales que te aporta, mejor. No dejes que la pereza te supere.

5-. Valora contactar con un profesional. Aunque no lo creas, contar con la ayuda y apoyo de un coach personal es muy buena idea. No solo porque te “comprometerá” a practicar deporte, sino también porque las propuestas que te haga se adaptarán a tu condición y objetivos personales.