En el mundo acelerado y a menudo estresante en el que vivimos, cuidar de nuestra salud mental se ha vuelto tan importante como cuidar de nuestra salud física. La mente, al igual que el cuerpo, necesita atención, cuidado y práctica para mantenerse fuerte y positiva. Sin embargo, no siempre es fácil mantener una mentalidad equilibrada, especialmente cuando las presiones diarias, las emociones negativas o los desafíos inesperados aparecen en el camino. Si bien cada persona es única, existen prácticas y enfoques generales que pueden ser de gran ayuda para quienes buscan mantenerse en un estado mental saludable y optimista. Hoy, exploraremos algunas estrategias efectivas y consejos prácticos para apoyar a los demás en su camino hacia una mente sana y positiva, desde la importancia del autocuidado hasta el poder de la mentalidad positiva y las relaciones de apoyo.
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Índice de contenidos
¿Cómo identificar si alguien tiene depresión en lugar de una mente sana?
Según la Organización Mundial de la Salud, cerca 300 millones de personas sufren depresión, es decir, casi un 5% de la población mundial. Esto la convierte en una de las enfermedades mentales más frecuentes y la primera causa de discapacidad en el mundo.
Cuando una persona sufre de depresión, necesita de entendimiento y apoyo de su gente más cercana, porque tiende a aislarse. Aquí tienes algunos puntos clave para diferenciar ambos estados:
Estado emocional
Las personas con depresión suelen experimentar sentimientos de tristeza profunda, desesperanza o vacío de manera constante. A menudo, estos sentimientos no desaparecen con el tiempo y pueden intensificarse.
Una persona con una mente sana puede sentir tristeza o malestar ocasionalmente, pero estas emociones son temporales y pueden ser gestionadas más fácilmente.
Nivel de energía
La fatiga extrema es común, incluso después de descansar, y la persona puede sentirse constantemente agotada, sin motivación para realizar tareas cotidianas.
Una mente sana generalmente tiene suficiente energía para enfrentar las demandas diarias y puede experimentar cansancio solo en momentos puntuales o debido a situaciones específicas.
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Patrones de sueño
Los trastornos del sueño son frecuentes en personas con depresión. Pueden experimentar insomnio (dificultad para dormir) o hipersomnia (dormir en exceso).
En cambio, una persona mentalmente sana suele tener patrones de sueño equilibrados, y la persona se siente descansada tras una cantidad adecuada de sueño.
Intereses y actividades
La pérdida de interés o placer en actividades que antes eran agradables (anhedonia) es un síntoma común. La persona puede aislarse y evitar la interacción social.
Las personas con una mente sana continúan disfrutando de sus pasatiempos, relaciones y actividades cotidianas, aunque puedan tener días bajos.
Pensamientos negativos y autocrítica
Las personas con depresión suelen tener pensamientos persistentes y negativos sobre sí mismas, el futuro y el mundo. Pueden sentirse culpables o inútiles, e incluso tener pensamientos suicidas.
Aunque todos tienen momentos de autocrítica, las personas con una mente sana son capaces de manejar estos pensamientos de manera racional y constructiva, sin que interfieran en su bienestar diario.
Cambios físicos
A menudo hay cambios físicos como pérdida o aumento de peso, dolores inexplicables, tensión muscular o problemas digestivos relacionados con la ansiedad y el estrés.
En una mente sana, los cambios físicos no son tan extremos ni afectan las funciones diarias de la persona.
Es importante recordar que solo un profesional de la salud mental, como un psicólogo o psiquiatra, puede diagnosticar la depresión. Si observas estos síntomas en alguien, lo más recomendable es ofrecer apoyo y alentar a la persona a buscar ayuda profesional.
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¿Qué no hacer con una persona que tiene depresión?
Para apoyar íntegramente a una persona que no puede mantener una mente sana y tiene depresión debemos empezar con cuestiones básicas. Por ejemplo, evitar algunas frases que pueden causarle mayor incomodidad o molestias. Algunas de ellas son:
- La depresión no existe.
- Es un síntoma de vagos.
- Tienes un estado o sentimiento insignificante.
- Decirle a esa persona que eso que está experimentando pasará rápidamente.
Según el doctor Víctor Vidal, quien está especializado en medicina laboral y es inspector de la seguridad social, lo más importante es escuchar a la persona con depresión, permitirle que llore sin frenar sus emociones y no dejarla desatendida. Enfatiza que siempre hay que escuchar a las personas que se muestran inestables para detectar rápidamente la depresión, determinarle el tratamiento adecuado y evitar que el paciente sufra.
¿Cómo ayudar a alguien con depresión que no tiene una mente sana?
Según la Organización Mundial de la Salud, para 2023 la depresión se convertirá en la principal causa de discapacidad a nivel mundial, siendo mayormente provocada por el estrés. Como sociedad afectada por esta enfermedad en gran medida, es esencial reconocer que la depresión puede impactar a cualquiera y que no es un signo de debilidad, sino una condición médica legítima.
El siguiente paso es claro: si creemos que estamos experimentando depresión, debemos buscar ayuda. Y si vemos a alguien que la padece, es fundamental escuchar, detectar los síntomas de forma temprana y derivar a la persona a un profesional especializado. Esto permitirá una intervención rápida y evitará consecuencias graves.
A continuación, te mencionamos algunos gestos que podemos ofrecer en concreto a una persona con depresión:
- Escucha activa.
- Darles a entender que somos una herramienta activa.
- Ser discretos y no comentar nada a otras personas sobre los problemas de la persona con depresión.
- Acompañar a la persona en todo momento para que no sufra y mostrarnos cercanos.
- Derivar a un profesional especializado en depresión para que pueda darle tratamiento adecuado y detecte el origen del problema.
- Hacerle saber que hay solución.
- Ser empáticos y vencer los estigmas de las enfermedades psiquiátricas.
- Querer y dar mucho afecto a esa persona.
Aspectos a considerar en la depresión para tener una mente sana y fuerte
La depresión es una enfermedad difícil de comprender, que se manifiesta como un profundo sentimiento de soledad. Las personas que la padecen suelen aislarse y, en muchos casos, tienen dificultades para realizar sus actividades diarias.
Para prevenir que la depresión empeore, una opción útil puede ser la medicación, siempre bajo la supervisión de un profesional médico. Además, es fundamental crear un entorno tranquilo y limpio donde la persona se sienta segura, relajada y en paz.
Otro aspecto crucial es fomentar hábitos saludables, como evitar alimentos que generen ansiedad, como la cafeína o la teína. También es importante motivarles a realizar actividad física, como yoga, y asegurarse de que descansen adecuadamente.
Causas de la depresión
La depresión está estrechamente vinculada con los neurotransmisores del cerebro, que funcionan como detectores de amenazas y pueden percibir diversas causas que afectan nuestra salud mental. Sin embargo, la depresión de origen genético es más compleja, ya que no siempre tiene una causa evidente. Mientras que eventos como la muerte de un ser querido, la pérdida de un empleo o el diagnóstico de una enfermedad grave pueden desencadenar episodios depresivos, son factores que suelen ser más fáciles de abordar.
La depresión endógena o genética, debido a un déficit de neurotransmisores, requiere atención psiquiátrica especializada. Con tratamientos a largo plazo que estimulen la producción de serotonina y oxitocina, es posible mejorar e incluso lograr una recuperación completa.
Por otro lado, la depresión crónica, que dura más tiempo, puede ser controlada mediante una combinación de tratamiento psiquiátrico, psicológico y medicación. Con el enfoque adecuado, las personas pueden recuperar su calidad de vida, así como su capacidad para trabajar y mantener relaciones sociales saludables.
¿Dónde aprender sobre la salud mental?
En la Escuela ELBS contamos con una formación especializada en la comprensión completa del ser humano. Nuestra maestría en psicología holística realiza un estudio de la persona desde la totalidad de su ser, incluyendo el estudio del comportamiento, de la cognición y la espiritualidad del individuo. Con esta información se busca alcanzar un conocimiento pleno y completo del individuo.
Así mismo, se centra en las técnicas y métodos empleados en la Psicología Holística como pueden ser la terapia gestáltica, la hipnosis, el coaching, el mindfulness, la narrativa terapéutica y las constelaciones familiares para complementar el tratamiento de diversos padecimientos.
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