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    Las lesiones musculares son frecuentes y usuales sobre todo si practicamos deporte usualmente. Aunque no suelen presentar cuadros de gravedad, si no se tratan adecuadamente pueden complicarse y comportar recaídas.  Si estás interesado en conocerlo todo sobre estas lesiones, quédate. Hoy en este artículo te explicamos qué tipos de lesiones puedes sufrir y cómo se producen. Además, recuerda que en Escuela ELBS Latinoamérica podrás formarte y especializarte en este ámbito. Pide información sobre la Maestría Internacional en Auxiliar de Clínica de Fisioterapia – Con Certificación Universitaria Internacional y Reconocimiento de 30 ECTS.

    Tipos de lesiones musculares

    Una lesión muscular es aquella que se produce al someter a nuestra musculatura y tendones a fuerzas superiores a su capacidad de resistencia. Generalmente, estas lesiones afectan a las fibras musculares, tendones, vasos sanguíneos o terminaciones nerviosas. A pesar de que suelen producirse tras la práctica de deportes “explosivos” e intensos, pueden darse en muchas situaciones y por circunstancias diversas. Veamos qué tipos de lesiones musculares debes conocer:

    • Contractura:

    Molestia sin traumatismo directo acompañada de dolor a la palpación de la zona. Aparece repentinamente y dura algunos días, afectando más o menos fibras.

    • Calambre:

    Contracción involuntaria, dolorosa e intensa de varios grupos de fibras musculares. Suele aparecer tras un esfuerzo exagerado sobre estos grupos y dura de segundos a minutos. Ocurre también si no se ha calentado previamente y estirado posteriormente los músculos trabajados.

    • Lesión directa:

    Son las lesiones que se producen por una agresión o daño sufrido directamente por nuestra musculatura. Pueden producirse por traumatismos, torceduras, accidentes, etc.

    • Lesión indirecta:

    Las lesiones musculares indirectas empiezan en tejidos o zonas adyacentes a los músculos y acaban repercutiendo en ellos. La capacidad de curación o cicatrización de estas suele ser menor que la de las lesiones directas.

    • Inflamación muscular de comienzo retardado:

    El dolor de esta inflamación se manifiesta transcurridas ya de 24 a 72 horas tras el ejercicio explosivo, intenso o poco habitual.

    • Contusión:

    Son golpes que nuestro cuerpo sufre contra objetos contundentes o estructuras rígidas. Suelen ser comunes en la práctica de deportes de contacto e impactan directamente en el músculo. Sus efectos son el dolor difuso y la inflamación.

    • Desgarro muscular o rotura parcial:

    En este tipo de lesión se rompen varios haces musculares pero la afección no llega a todo el espesor del musculo. Se suele producir un chasquido y sensación de latigazo con intenso dolor y hematoma.

    • Distensión:

    También conocida como el clásico “tirón”, la distensión se produce mediante un estiramiento del músculo que, sin embargo, no llega a romperse.

    • Rotura muscular total:

    En una rotura muscular total la piel enrojece y se pone caliente rápidamente, pues se produce la inflamación inmediatamente. Dolor de alta intensidad y puede aparecer un hundimiento de la zona. Suele producirse en extremidades inferiores y la persona requiere de tratamiento quirúrgico.

     

    Ahora ya conoces qué tipos de lesiones musculares existen y cómo puedes diferenciarlas, recuerda que solo tu médico o fisioterapueta acreditados deberían evaluarlas. Ellos prescribirán, además, el tratamiento más adecuado para cada una de las situaciones personales.