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La comida trampa o cheat meal es una práctica cada vez más famosa en el mundo de la nutrición y la dietética. Sin embargo, no por su fama tiene garantizada la efectividad o incluso el hecho de ser saludable. Si tú también estás buscando más información acerca de esto, quédate. En Escuela ELBS Latinoamérica te explicamos todo sobre la comida trampa y te damos la oportunidad de formarte en este ámbito. No olvides chequear nuestra Maestría Internacional en Dietética y Nutrición + Maestría Internacional en Coaching Nutricional.

Cheat meal o comida trampa: qué es

Quienes están trabajando en un cambio de hábitos, en un cambio de peso o en una transformación física sabrán de qué hablamos cuando hablamos de seguir una dieta. Y es que, ser exactos en las calorías que nuestro cuerpo ingiere si tenemos objetivos claros puede ser de vital importancia. Sin embargo, ser muy estrictos a veces nos trae ciertos peligros: ansiedad, antojos, aburrimiento, desmotivación…

Si sientes que este es tu caso, que la dieta te ha “aburrido” y desmotivado, tal vez el cheat meal o la comida trampa sea tu salvación. Esto, en términos nutricionales, se refiere a aquella comida en la que, básicamente, rompemos las “normas” de nuestra dieta. Es, por lo tanto, la comida en la que nos permitimos comer aquello que nos apetece: sin darle más vueltas a las calorías que nos aporte, ni al tipo de comida que consumamos.

¿Para qué sirve la cheat meal?

Entonces, ¿está bien tener una cheat meal o comida trampa de vez en cuando? Pues depende de cada caso y, por supuesto, de la frecuencia en la que lo hagamos. Sus pros y contras tienen diferentes impactos dependiendo de cada persona y pueden referirse tanto a nuestra salud física como a nuestra salud mental.

En este sentido, debemos tener en cuenta que la salud mental puede tener un papel imprescindible en nuestro camino para perder peso, ganar músculo o cambiar nuestra composición corporal. De ahí que algunas personas tomen esta comida trama como una “carta blanca” cuando salen a cenar o comer con su círculo social. O el caso de otras personas, que consumen su comida trampa para no caer en la ansiedad provocada por la “restricción”.

En cambio, en el ámbito físico, puede sernos de ayuda si, tras algunos días de restricción calórica, queremos reactivar nuestro metabolismo. Al introducir la cheat meal le vamos a dar un empujón a nuestras hormonas que regulan el hambre y el gasto metabólico. Sin embargo, por ejemplo, si la persona está aún en un proceso de “Iniciación” en cuanto a pérdida de grasa o peso (siendo esta un elevado porcentaje del cuerpo) no es recomendable tomar cheat meals.

Recomendaciones para tu cheat meal

Si vas a probar de introducir las comidas trampa en tu plan de alimentación, toma estas recomendaciones en consideración:

  • Consulta con tu médico o dietista-nutricionista esta decisión. Por ejemplo, si sabes que cada semana deberás salir a comer con tu jefe o tu equipo, lo mejor es avisar al dietista para que considere si tiene que hacer algunos ajustes en el plan alimenticio.
  • Elige una comida y considérala un cheat meal. No se recomienda que conviertas todas las comidas de un día en comidas trampa.
  • Para evitar más trampas de las necesarias, intenta instaurar un día y horario a la semana. Por ejemplo, intenta que siempre que tengas que tomar un cheat meal sea siempre en horario de cena y en viernes o sábado.
  • Elige siempre una comida trampa con perspectiva. Por ejemplo, aunque elijas comer un plato de macarrones como trampa, acompáñalo con su dosis de proteínas.